Socialismo de mercado para la especie


El capitalismo de estado es un  pesimismo. Describen realmente el socialismo de mercado como un trust estatal, como un devenimiento de Preobashensky, como una formación nueva no de bonapartismo, sino de cesarismo, que cuando menos se entrecruza con la problemática bonapartista para estos pesimistas, pero los socialistas de mercado no niegan estas cosas: el capitalismo de estado tiene la razón, pero solo demasiada razón: eso que critican es el salto cualitativo más grande de la historia de la civilización desde la revolución neolítico de Childe o las modificaciones contemporáneas de la hipótesis de Childe; el capitalista de estado dice la verdad, pero en forma de descontento, crítica, pesimismo, nostalgia revisionista, etc, y termina por apagarse toda la línea de Pannekoek en la desaparición de la vida pública específicamente política. ¿Es capitalismo de estado? Es una formación nueva que parte del capitalismo de estado. Forma nueva que subsume al mercado y lo lleva contenido sobre sí mismo hacia otro salto cualitativo distinto del salto cualitativo comparativo con respecto a la revolución neolítica y urbana: el socialismo de mercado, más que la vía y órbita soviética, me refiero al contrario a la línea asiática, tiene una ventaja multinacionalmente superior a ninguna otra, que es la coordinación del sector financiero y productivo (recordemos que finanzas no son solo acciones en representación de dividendos, sino dividendos como ingreso de ganancia en empresas productivas, que es de donde surge el dividendo mismo). El socialismo de mercado, y todo aquello de lo que se queja el capitalismo de estado, el luxemburguismo, el consejismo, la tendencia pannekoekiana, etc, permite una tasa de acumulación óptima mucho más coordinada que general: una tasa de acumulación verdaderamente atravesando la totalidad de la macroeconomía en carácter oligopólico, no monopólico.

La acumulación óptima dice que entre la proporción porcentual de capital constante sea menor a la de capital variable, entendida no solo como algo objetivo y cósico, sino también subjetivo, y se apoye en la demanda agregada que tenga como motor fundamental el consumo del mercado interno mismo como verdadero motor industrial (en el sentido no de técnica, sino en el sentido de coordinación y libertad subjetiva y móvil misma para funcionar a través de la productividad coordinada y desigual, desigual no solo entre ramas sino entre sobreproducción y subconsumo (el imposible equilibrio de la demanda agregada misma con el mercado interno como motor). No tengo duda que el salto cualitativo euroasiático es el futuro de la especie, en términos ya no meso y escalas solo comparables a los eones (long durée).

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